Phubbing o como tu smartphone puede fastidiar tus relaciones.

Actualizado: 13 de jun de 2019

Desde que aparecieron los teléfonos inteligentes cada vez es más importante el papel juegan en nuestra vida. Más del 51% de los habitantes del mundo tienen un smartphone y este porcentaje aumenta en los países desarrollados (por ejemplo en España es más del 80%).


Los móviles llegaron a nuestra vida con la intención de hacerla más fácil y que estuviéramos más comunicados. No puedo negar que es una tecnología que tiene muchos beneficios y de hecho para gran parte de la población es una herramienta fundamental para su negocio. No obstante como todas las tecnologías si no se usa correctamente puede conllevar consecuencias catastróficas. En este artículo os quiero hablar del #phubbing y de cómo puede afectar negativamente en todas tus relaciones.




Aunque el móvil se creó como teléfono portátil para estar más comunicados (con llamadas) la mayoría de los usuarios se conectan con los demás a través de las #redessociales como #Instagram, #Facebook, #Twitter, #Whatsapp o la app o red social del momento. Un 42% (según los estudios aunque a mi me parece un porcentaje bajo y creo que es más) lo usa a diario para comunicarse con los demás a través de estas aplicaciones. Este uso está cambiando de una manera radical la forma que tenemos de relacionarnos con los demás y aquí es donde aparece el Phubbing.


El término Phubbing fue acuñado en 2013 (Pathak, 2013) y es una palabra que surge de la unión de dos palabras inglesas: phone (teléfono) + Snubbing (despreciar) y es el fenómeno que cada vez se está poniendo más de moda de “ignorar a la gente que tenemos alrededor por estar conectados al teléfono hablando con personas con las que no estás, pendiente de los likes, las publicaciones, las conversaciones de whatsapp…”, más o menos esa sería la definición.


¿Cuántas veces te has puesto a mirar el smartphone en una reunión familiar? ¿A la mesa en una comida? ¿En una cena con tus amigos? ¿Cuántas veces has ignorado a tu pareja o te han tenido que repetir varias veces las cosas por estar mirando el móvil? ¿Cuántas veces ignoras a tus hijos? ¿Cuántas veces miras el teléfono en el coche porque te ha entrado una notificación? ¿Cuántas veces has ido andando por la calle mirando el móvil? ¡Tú también haces Phubbing! ¡Todos lo hacemos! Yo misma levanto la mano y reconozco que es muy fácil caer en estar constantemente pendiente de la pantallita.


Ahora que hemos reconocido el problema te voy a contar cómo puedes estar fastidiando tus relaciones y tu vida por estar “enganchad@”.


¿List@ para enfrentarte a la verdad?


El Phubbing surge de la unión de dos palabras inglesas: phone (teléfono) + Snubbing (despreciar)


1. Tienes una adicción


¿Si te fueras de casa y te dejaras el móvil… te darías la vuelta? ¿Te has dado cuenta de que te has dejado el móvil y te ha dado un vuelco el corazón? ¿Vas de vacaciones y eres incapaz de dejar el teléfono en el hotel mientras vas a la playa o a la piscina? Eso es síntoma de que eres adicto al móvil. ¡No siempre ha habido móviles y la gente sobrevivía!.


La adicción a internet y a las redes sociales tiene un origen igual al del resto de adicciones como por ejemplo la ludopatía. Tiene que ver con los mecanismos que activan nuestras zonas de placer, y nuestras zonas de ansiedad. Estar sin el móvil o no mirar las redes sociales genera #ansiedad y al conectarte la bajas y produces placer por lo que el cerebro asocia que el móvil te genera bienestar y por lo tanto te manda más señales para que no te separes de él.


2. El Fénomeno #FOMO (Fear Of Missing Out)


Aquí tenemos una nueva fobia que deriva de la Fobia Social (#fearofmissingout)pero a nivel internet. Es el miedo a “quedarse fuera” a no enterarte de algo, a no estar a la moda. Y no, no estoy hablando de noticias de actualidad como un desastre, un atentado, fenómenos meteorológicos… información vital para nuestra vida, sino miedo a perderte el último video de moda, el último #meme, los comentarios del #influencer que sigues, lo que es #trendingtopic, alguna discusión en tu grupo de whatsapp…


El miedo a ser el último en enterarte te mantiene enganchad@. El colectivo más propenso a esta fobia sin duda son los adolescentes.


3. ¡Es una epidemia!


El phubbing es algo desastroso pero lamentablemente estamos empezando a normalizarlo, me pongo enferma cuando veo que hay un grupo de adolescentes juntos sentados en un parque y cada uno está mirando su propio móvil en vez de hablar entre ellos y ¿pero que eso? que los mismos adultos que hace unos años criticaban ese comportamiento lo están haciendo también... os juro que hace poco me fui a cenar con mi pareja y en la mesa de al lado había otra que ¡se estaba hablando por whastapp!. No se donde vamos a parar.


¿Por qué digo que es una epidemia? Porque lo empezamos a ver como algo “normal” o “cotidiano” por lo tanto, llegas a casa y tu pareja ni levanta los ojos del móvil para decirte algo y no le das importancia, y en vez de comenzar una conversación de que tal el día te sientas a su lado y haces lo mismo. Hacen phubbing contigo y tu respondes haciendo lo mismo y así se va extendiendo… llega tu hijo, os ve a los dos mirando cada uno su móvil, no le hacéis caso y se pone a mirar el suyo... y así sucesivamente.


4. Provoca más discusiones.


Sobre todo el fenómeno whatsapp está destruyendo parejas a una velocidad abismal. ¿Cuántas discusiones has tenido con tu pareja por Whastapp? Esto tiene una explicación muy estudiada en psicología: cuando lees algo interpretas las palabras y le pones el tono en tu mente dependiendo del estado de ánimo que tengas o las expectativas.


Si piensas que tu pareja esta enfadada o tú estás enfadad@ es muy fácil (es algo que sale instintivamente) que interpretes las palabras con el tono con el que tu creas conveniente y que se ajusta a tus expectativas.


También potencian la desconfianza, los celos... vale, una persona celosa lo es aunque no haya redes sociales, lo acepto pero ¿las redes sociales no lo potencian?. "¿Quién es ese que le ha dado like a esa foto?", "¿Quién es esa que te escribe?", "¿Por qué te manda besos con corazones?. He visto casos hasta de robar contraseñas de la pareja para mirar los mensajes privados, he visto casos de personas que se han hecho perfiles falsos para "poner a prueba a sus parejas o ver si tiene fotos ocultas para ellos", He visto casos de clonar el whastapp… y seguro que veré cosas peores, me lo estoy temiendo.


5. Necesidad de apego, cariño y atención insatisfechas.


No es lo mismo un beso por #emoticono, una sonrisa, unas palmadas… nada puede equiparar el poder de una caricia. Estamos perdiendo el contacto físico, cada vez somos menos inteligentes emocionalmente, tenemos menos atención por las cosas, menos creatividad… todo esto puede derivar en problemas de ansiedad, depresión, sentirse completamente sol@.


6. Autoestima pendiente de un hilo (o mejor dicho "pendiente de un click"


Otro fenómeno "maravilloso" que está sucediendo: medimos nuestra autoestima a través de los likes. Subes una foto a una red social y vives pendiente de los likes que tienes, de los comentarios, de la repercusión que tiene. Es genial subir una foto y que te den like y que les guste y que personas que son tus amigos o familiares te vean, todo eso es genial. Lo que no es genial es que te obsesiones si nadie contesta, si nadie clicka o tienes menos me gusta que otr@s, ¿es que ya no eres tan guap@? ¿es que sales mal en la foto? ¿por qué?


Cuánto más aumenta la adicción a internet más aumentan todos estos problemas ¿casualidad?


Con este articulo he querido dar la voz de alarma. No es algo que tomarse a la ligera… ¡qué gran fenómeno! cuánto más inteligentes son los smartphone menos inteligentes nos volvemos nosotros.


No me gustaría terminar el artículo sin dejarte como siempre una serie de ideas o consejos para que te pongas manos a la obra en este asunto:


1. Deja el móvil en el bolso o la chaqueta cuando estés en una situación social. Habla con los demás, pregunta, interactúa, compórtate como el ser social que eres. La vida está fuera de esa pantalla.


2. No tengas miedo a no enterarte de algo, ¿Qué te aporta? ¿en qué cambia tu vida? Todo se puede ver más tarde ¡o ni verlo! ¿para qué? Hay cosas más importantes en la vida.


3. Si pasa algo malo te vas a enterar. No digo que estés incomunicado días, digo que te desintoxiques unas horas. Mucha gente me dice ¿y si pasa una desgracia y no me entero? Enterarte te vas a enterar y desafortunadamente casi todas las desgracias (por no decir todas) te enteres unas horas antes o después no vas a poder hacer nada por solucionarlas.


4. Habla con tu pareja, con tus hijos, con tus padres, con tus abuelos, con tu compañero de piso, ¡con quién vivas! al llegar a casa. ¿No se merecen que les dediques un tiempo? ¿Qué te intereses por ellos? ¿Qué les cuentes y te cuenten? ¿no merece más la pena saber lo que tienen que contar ellos que tus 500 amigos en Facebook?. Un "qué tal el día" hace milagros.


5. No le des el móvil a tus hijos para que te dejen tranquil@. Cada vez es más común ver como los padres ante un berrinche de sus hijos les hipnotizan con una pantalla y les “aparcan” para que no molesten en vez de preguntar qué les pasa o qué quieren. Deja de aparcar a tus hijos y de atontarles con videos de #youtube o de dejarles delante de la televisión horas y horas ¿has visto el efecto que tiene? Mira una de las últimas fotos que puso nuestra psicóloga infantil Diana Fernández en Instagram… no digo más.




6. Aunque lo uses para trabajar desconecta. Se que es difícil y más cuando tu negocio (como es mi caso) depende casi en exclusiva de internet. Pero me he dado cuenta que si no pones un limite ¡no terminas nunca!. Puedes ir de una red a otra, al email, a las estadísticas, al directorio de la web, otra vez a las redes… y así cada día. Es para volverse loc@. Por lo que ponte unos horarios para consultar y desactiva las notificaciones.


7. Informa a la gente de tu decisión: cuando una persona decide dejar de estar tan pendiente del móvil los demás no lo entienden. Si te llaman, si te mandan un WhatsApp y no contestas al momento ya te están pidiendo explicaciones ¿pero que estrés es este?. Si tienes padres, herman@s, amig@s, clientes así informa de que vas a hacer una dieta "hiposmaphone" y que ya contestarás cuando lo veas.


8. Tú controlas el smartphone no él a ti. Tú eres el que tiene el poder de prestar atención a lo que quieras o no prestársela, es tu decisión. Si el móvil suena, tu decides si lo miras, si te llaman tu decides si contestas, el móvil no te obliga a nada. Por lo tanto no te sientas en la obligación de estar todo el rato pendiente de lo que te demandan, no te estreses porque mires el grupo de WhatsApp y haya 364 mensajes... ¡seguro que son chorradas! ya te contará alguien si hay algo importante o pregunta a alguien del grupo ¿algo importante que deba saber? y listo.



¿Crees que tienes una adicción al móvil y no sabes por donde empezar a desintoxicarte? ¿El móvil, las redes sociales han fastidiado tus relaciones? Si necesitas ayuda contacta conmigo, cuanto antes pongas solución a los problemas mejor porque más fácil de solucionar son, no esperes a que se derrumbe todo.



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