Decisiones Difíciles ¿Qué te impide dar el paso?

Que complicado es tomar decisiones difíciles ¿verdad? De esas que deciden el rumbo de tu vida y hacen que todo cambie. Salir de la #zonadeconfort es muy complicado y muchas veces sabes lo que quieres en tu vida, o más sencillo: sabes lo que no quieres, pero aún así, aunque has tomado esa difícil decisión al final no te atreves ¿por qué?


En este artículo te muestro las principales barreras que te impiden avanzar y te sugiero formas para poder dar ese gran paso.





Si te hablo de la zona de confort y seguramente pensarás que es una situación en la que estás tranquilo/a y feliz, pero no, nada más allá de eso. Esta zona se refiere a tu zona conocida, a aquello que vives, a como es tu vida y a veces es una buena zona pero otras veces es una zona en la que no estás bien, no vives la vida que quieres o incluso eres tremendamente infeliz pero como es la única que conoces te aferras a ella y ahí aparecen las barreras.


Principales barreras que te impiden dar un paso importante.


Barrera 1: Tu cerebro odia los #cambios.


A tu cerebro no le gusta cambiar, le gusta que te comportes siempre de la misma forma y por eso cada hábito que intentas instaurar cuesta tanto, ya sea cambiar la alimentación, dejar de fumar, comenzar a hacer ejercicio… todos los hábitos son muy complicados de conseguir y para ello tienes que superar con éxito la complicada “Curva del Cambio” (John #Fisher)




Barrera 2: EL #MIEDO.


En la curva se ve esta gran barrera y la más complicada. Es cuando estás al borde del precipicio y no sabes lo que va a pasar después, qué consecuencias tendrá para tu vida, si lo que vas a hacer es para mejor o no. Ese vértigo que te pone un nudo en el estómago. Aquí pueden aparecer diversos miedos como el miedo a equivocarte. ¿Y si cambio de trabajo y el nuevo es peor? ¿Y si dejo el trabajo y luego no encuentro otro? ¿y si dejo mi relación y luego me quedo solo/a? ¿y si lo que hay después no es mejor? El miedo al qué dirán: ¿Y si los que me quieren piensan mal de mi? ¿Y si hablan mal de mi? El miedo a las consecuencias, el miedo a fracasar..


"No conozco la clave del éxito pero sé que la clave del fracaso

es tratar de complacer a todo el mundo"

Woody Allen



Y si… y si… y si… eres experto en la duda, eres experto en imaginar todas las alternativas. ¿Y si es lo que necesitas para ser feliz? ¿y si lo que viene después es mucho mejor? Si al verte más feliz después de haber tomado la decisión siguen pensando mal de ti es que tampoco les importas tanto.


Una buena noticia para ti: Si has tomado una decisión es porque es lo que necesitas, sean cuales sean las consecuencias.

¿Qué harías si no tuvieras miedo?


Según la enfermera australiana Bronnie Ware, tras trabajar años con enfermos terminales y conversar con ellos habla en su libro Los cinco mandamientos para tener una vida plena: ¿De qué no deberías arrepentirte nunca? De lo 5 grandes arrepentimientos de las personas en su lecho de muerte:


1. Ojalá me hubiera permitido ser más feliz

2. Ojalá hubiese tenido más contacto con mis amigos y no perderlos por el camino.

3. Ojalá me hubiese atrevido a expresar mis sentimientos.

4. Ojalá no hubiera trabajado tanto

5. Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que quería hacer y no lo que otros esperaban que hiciera.


¿En serio quieres que llegue el día de tu muerte y sientas arrepentimiento? Nunca sabemos cuando nos vamos a morir, puede ser dentro de 50 años pero puede ser mañana mismo, es así, la muerte no avisa. ¿Quieres quedarte con las ganas de saber qué hubiera pasado si te hubieras atrevido?


“Si luchas puedes perder, si no luchas estás perdido”


Barrera 3: No querer hacer daño a alguien.


Olvídate, eso es imposible. Tanto si tomas una decisión como si no tomas ninguna decisión ya estás haciendo daño a alguien. Tampoco tienes ese poder, no te creas tan importante. La gente sufre mas o menos dependiendo de ella misma no de lo que hagas tú.


¿Sabes a quién nunca tienes que hacer daño? A TI MISMO/A. Eso es lo único que puedes controlar. Si dejas el trabajo puedes hacer daño a tu jefe, a tus compañeros, a tu familia… si cortas con algún amigo tóxico le vas a hacer daño, pero no hacerlo te destroza a ti. Dejar una relación rota por no querer hacer daño a la otra persona te condena a ti mismo/a a un futuro de dolor y de insatisfacción donde además tampoco seréis felices y al no querer tomar esa decisión te estás negando a ti y a la otra persona la oportunidad de tener algo mejor.


Las tiritas mejor quitarlas de un tirón. Además, el dolor es pasajero, como bien sabes, el tiempo cura las heridas y por mucho que duela una decisión en unas semanas estarás perfectamente y los demás también. Somos capaces de superar cualquier obstáculo de la vida. Todos somos fuertes y en estos momentos es cuando más lo vemos.


Barrera 4: Pereza


¿Y si lo dejo para más adelante? Uff es que ahora no me apetece ponerme a discutir, ni dar explicaciones… ya lo haré ¿te suena? Como dije en el podcast de la autoestima, cada vez que dices “ya lo haré” te estás faltando al respeto. ¿Te gusta que te falten el respeto? Pues ¿por qué te lo faltas tú?


"Nunca dejes para mañana lo que puedes hacer hoy"


Barrera 5: Esperar que la situación mejore.


Querido amigo/a si has decidido tomar una decisión importante ya has estado esperando mucho tiempo a que la situación cambie, ya has sufrido una y otra vez lo mismo, estás atrapado/a en una rueda de hámster y no avanzas. Sabes perfectamente que lo has intentado todo por mejorar la situación, has intentado hacer cambios en tu trabajo, hablar con tu jefe, cambiar tu mentalidad y nada, sigues estresado/a y en proceso de despido interior. Has intentado quedar con ese/a amigo/a esperando que hoy no te absorba la energía y vuelves una y otra vez a casa exhausto/a. Has dado mil oportunidades a tu pareja, le has pedido que cambie, has intentado todo y aun así no funciona, de hecho ya estás cansado/a de intentarlo…


Llega un momento en el que hay que #aceptar que las cosas no son como nosotros queremos sino como son. No hay nada malo, ni eres un/a cobarde por abandonar una situación o a una persona que no te hace bien, de hecho es muy valiente apostar por ti y por lo que te hace feliz y te da calma.


Barrera 6: Esperar al momento adecuado.


Esta si que es un clásico, la reina de las excusas… ahora es un mal momento porque estamos en plena crisis, o en plena expansión o acaban de contratar a otra persona, o se acerca el cierre de fin de año o se acerca la paga extra o el jefe está muy mosqueado, mejor en otro momento… nunca es el momento adecuado. No puedo dejar ahora a mi pareja porque se acerca las vacaciones de verano, o se acercan navidades o es mi cumpleaños o es el suyo, o es san Valentín, o es el aniversario, o es que tenemos entradas para el teatro o es que ahora no puedo decírselo porque está mal en su trabajo, o ha discutido con su madre, o está enfermo/a… o yo que se… siempre, siempre, siempre puedes encontrar escusas, nunca será el momento adecuado, NUNCA.


El momento más adecuado es ¡YA!

¿De qué te sirve estar pensando en eso? ¿vas a seguir en un trabajo por pena a los demás? ¿vas a seguir con tu pareja porque te da pena? ¿acaso eso es justo para la otra persona? ¿te gustaría que alguien estuviera contigo por pena? No te sientas mal por salir de una situación que no te hace feliz porque siempre puedes ayudar a la otra persona desde la amistad.


"Siempre es el momento adecuado

para hacer lo que es correcto"

Martin Luther King


Barrera 7: Falta de coraje


Y llegamos a la cobardía. ¿Eres capaz de estar sufriendo por no ser capaz de echarle lo que hay que echarle? ¿A qué tienes miedo? ¡Échale un par de... narices a la vida!


“Al final importa una mierda si las cosas no salen como queremos.

Porque vale más tener cicatriz por valiente

que la piel intacta por cobarde"

Bruce Lee


Estás son las barreras más comunes que nos impiden avanzar en la vida, puedes tener una, varias o incluso todas ellas y ser el rey o la reina de la postergación, de esas personas que esperan que sean los demás los que tomen las decisiones por ellas. ¿Y si esa decisión no llega nunca? ¿Cuántos años de tu vida vas a desperdiciar?


Todo aquello de lo que no te ocupas termina siendo un problema, todo lo importante que aplaces termina empeorando provocando más y más dolor a todas las personas implicadas.


Entonces... ¿Cómo dar el paso?


Visualizar lo positivo.


Siempre nos basamos en analizar todo lo malo que puede pasar y los posibles escenarios catastróficos de esa decisión, imaginamos discusiones, otra gente llorando, gritando, chantajes emocionales, acabar debajo de un puente… todo lo más dramático.


Ahora imagina todo lo contrario, imagínate tiempo después de haber pasado esa situación, imagínate después de todo el drama, ya cuando recuperes la normalidad, imagina lo feliz que vas a estar, lo tranquilo/a, imagina consiguiendo aquello que quieres, haciendo todo aquello que querías y no podías por estar en esa situación. No se puede tener todo en la vida, siempre hay que elegir ya que la única forma de conseguir cosas buenas en la vida es haciéndoles espacio .


Haz una lista de ventajas de tomar esa decisión


¿Qué ganas con esto? ¿en qué te beneficia? No solo cosas grandes, también pequeñas como por ejemplo que puedes dormir más, que puedes organizar tu horario, que ahora podrás ir descalzo por la casa o llegar a la hora que quieras o estar libre para buscar a alguien más afín a ti… todo lo que se te ocurra. Te dará fuerzas para combatir a tus escusas.


Planificar


Crea el plan de acción ¿Qué es lo que quieres hacer? ¿Qué decisión quieres llevar a cabo? ¿Cómo lo vas a hacer? ¿Qué discurso vas a usar? Y sobre todo ¿Cuándo lo vas a hacer? Márcate un día en el calendario y ese es el día que lo harás ya nieve o truene, oblígate a ti mismo/a, ya no hay más escusas, lo tienes agendado, es el día X.


El momento que da más miedo

es siempre justo antes de empezar.

Stephen King


¡Cuidado con la parálisis por el análisis! No te embarques en buscar un montón de formas de decir las cosas, al final las palabras son lo de menos, si vas a hacer daño (que ya sabes que es inevitable) da igual al final lo que uses ya que la cantidad de daño depende de como la otra persona se tome la decisión y eso no tiene nada que ver contigo. Por lo tanto no te estanques buscando todas las alternativas posibles quedándote en la parálisis porque eso es otra escusa y otra barrera más, son trampas que te hace tu cerebro.


Ensayar la situación


Para no estar tan nervioso/a, ensaya varias veces el discurso, dilo en alto, llévalo bien interiorizado para que no se te olvide nada y para no entrar en pánico escénico ni dejarte llevar por el miedo. Tienes un objetivo y eso es lo único que tienes que mirar.


También ensaya los posibles diálogos ¿qué crees que te puede decir la otra persona? Prepara una respuesta para cada una de esas contestaciones.


Ensaya posibles respuestas emocionales o actos. Si ya sabes que la otra persona es muy tremendista ve calmado/a y con el objetivo de no alterarte. Si sabes que la otra persona se va a enfadar ve con actitud de “me da igual, esto es lo que quiero y tienes que entenderlo”. Si sabes que la otra persona te va a decir que todo cambiará piensa en las cientos de veces que te ha dicho lo mismo. Si sabes que la otra persona va a intentar chantajearte emocionalmente ve preparado/a para no entrar en su juego.

Mantén siempre el objetivo en mente y pase lo que pase avanza hacia él.


Compromiso público


Cuénta a alguien tus planes y dile cuándo lo vas a hacer. A alguien que le importes mucho y que esté pendiente de alentarte cuando tengas dudas, apoyarte y animarte a que lo hagas. Que te pida explicaciones si no lo haces. Cuando tienes un compromiso público es más fácil hacerlo.


¡Siempre te queda la Bola de Anclaje!


Este es el recurso más cobarde para los que más miedo tienen (yo la he usado en más de una ocasión no te lo voy a negar porque a veces hay situaciones que son demasiado fuertes emocionalmente). Es algo así como provocar la situación. Hacer que pase. Elegir el medio que menos miedo te de y hacerlo por ahí: mandas un email, un mensaje de texto, un whatsapp, haces que te “escuche casualmente” en una conversación con otra persona hablando de eso. Es soltar la bola (una bola como de presidiario con una cadena atada a ti) y después la cadena tirará de ti irremediablemente.


Efectivamente si, es la forma más cobarde de hacerlo, pero ¿qué más te da tu imagen mientras consigas lo que quieres? Al final con el paso del tiempo las formas son lo de menos y las palabras y puedes pedir perdón por tu cobardía, la otra persona lo entenderá. Lo importante es conseguir salir de cualquier forma de la situación que no te hace feliz.


Espero que estas palabras te hayan dado luz y sobre todo esperanza.


¡A por ello! Nunca hipoteques tu felicidad atándote a una situación o una persona que ya no te la da.




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¡Muchas gracias por leer este blog!




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